REV ARGENT COLOPROCT | 2019 | VOL. 30, Nº 1: 38-42
REPORTE DE CASO
Macroligadura como Tratamiento para Hemorroides
Beltramo Pablo Nicolás, Andrade Ramiro, Guillermo Molina
Sanatorio del Salvador Córdoba Argentina, UNC, UCC
RESUMEN
Introducción: Las hemorroides constituyen una dilatación varicosa de los plexos hemorroidales que involucran la mucosa del recto y ano. Estas constituyen la enfermedad anorrectal más frecuente en el mundo occidental, con una alta prevalencia que suele representar el 50 % de las consultas con el proctólogo. Se pueden describir dos grandes grupos de hemorroides, los internos que son aquellos situados por encima de la línea pectínea y los externos que son los que se encuentran por debajo de esta línea, se tendrán en cuenta los internos. A estos últimos se los clasifica por Goligher en relación con el grado de prolapso de la mucosa rectal y la posibilidad de reducción del prolapso. Para las hemorroides grado II y III se han diseñados diferentes métodos quirúrgicos de tratamiento desde la electrocoagulación, la crioterapia, la terapia fotodinámica y RBL El presente trabajo plantea como objetivo describir nuestros resultados iniciales en el tratamiento de patología hemorroidal por medio de la técnica de macroligadura alta por aspiración RBL.
Materiales y Métodos: Se incluyeron 40 pacientes a los que se le realizo RBL, comprendidos desde el mes de octubre de 2016 a marzo de 2018, que presenten patología hemorroidal grado II III y IV, técnica de macroligadura alta por succión.
Resultados: Del 63% de femenino y un 37% de masculino, la distribución por grados fue de la siguiente manera, grado 2: 75%, grado 3: 17.5% y grado 4: 7.5%, el dolor posterior al procedimiento en forma inmediata fue de 3.78±2.63, a las 48 hs 2.10±2.31 y a los 7 postquirúrgicos 1.10±1.86. Tuvimos un total de 7 (18%) pacientes con recidivasdentro de los 18 meses de seguimiento, tenesmo se presentó 27.59% en los grados 2, un 57,14% en los grados 3 y un 66,67% en los grados 4. Solo reportamos un 23% de sangrado posquirúrgico.
Conclusión: Podemos afirmar que la técnica de macro ligadura alta como variante de la RBL, es una técnica segura, aplicable en forma ambulatoria, con un beneficio importante por sobre el resto de las técnicas resectivas que solo requiere una sedación para el procedimiento, con bajos umbrales de dolor postquirúrgicos, pronta recuperación y reinserción laboral; presenta bajos índices de complicaciones. Además, representa una excelente opción para el tratamiento de las hemorroides grado 2 y 3.
Palabras Claves: hemorroides, ligadura elástica, succión, banda de goma
ABSTRACT
Introduction: Hemorrhoids are a varicose dilatation of the hemorrhoidal plexuses that involve the mucosa of the rectum and anus. These constitute the most frequent anorectal disease in the western world, with a high prevalence that usually represents 50% of consultations with the proctologist. Two large groups of hemorrhoids can be described; the internal ones that are those located above the pectineal line and the external ones that are those below this line, the internal ones will be taken into account. The latter are classified by Goligher in relation to the degree of prolapse of the rectal mucosa and the possibility of prolapse reduction. For the grade II and III hemorrhoids, different surgical methods of treatment have been designed from electrocoagulation, cryotherapy, photodynamic therapy and RBL. The present work aims to describe our initial results in the treatment of hemorrhoidal pathology by means of the macro-adherence technique. High by RBL aspiration.
Materials and Methods: Forty patients were included, who underwent RBL, from October 2016 to March 2018, who presented grade II III and IV hemorrhoidal pathology, high suction macroligation technique.
Results: of 63% of female and 37% of male, the distribution by grades was as follows, grade 2: 75%, grade 3: 17.5% and grade 4: 7.5%, pain after the procedure immediately it was 3.78 ± 2.63, at 48 hours 2.10 ± 2.31 and at 7 postsurgical 1.10 ± 1.86. We had 7 (18%) patients with recurrences within 18 months of follow-up; tenesmo presented 27.59% in grades 2, 57.14% in grades 3 and 66.67% in grades 4. We only reported 23% of postoperative bleeding.
Conclusion: we can affirm that the high macro ligature technique as a variant of the RBL is a safe technique, applicable in ambulatory form, with an important benefit over the rest of the resection techniques that only requires a sedation for the procedure, with low postoperative pain thresholds, early recovery and re-employment; It presents low rates of complications. In addition, it represents an excellent option for the treatment of grade 2 and 3 hemorrhoids.
Key Word: haemorrhoids, pile; rubber band ligation, suction
Beltramo Pablo Nicolás
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INTRODUCCIÓN
Las hemorroides constituyen una dilatación varicosa de los plexos hemorroidales que involucran la mucosa del recto y ano. Estas constituyen la enfermedad anorrectal más frecuente en el mundo occidental, con una alta prevalencia que suele representar el 50 % de las consultas con el proctólogo.1 Pueden aparecer a cualquier edad, pero presenta un pico de incidencia entre los 45 a 65 años,1 afectando por igual a hombres como mujeres. Los síntomas más comunes están representados por el prurito, el dolor y la proctorragia.
Se pueden describir dos grandes grupos de hemorroides, los internos que son aquellos situados por encima de la línea pectínea y los externos que son los que se encuentran por debajo de esta línea, se tendrán en cuenta los internos. A estos últimos se los clasifica por Goligher en relación con el grado de prolapso de la mucosa rectal y la posibilidad de reducción del prolapso,1 estos se dividen en cuatro grupos numerados como I al IV.3
Esta enfermedad es bien descripta desde la antigüedad, pero los tratamientos con buenos resultados solamente han evolucionado en las últimas décadas. En el presente se consideran las técnicas resectivas como el gold standard, las cuales están representadas por procedimientos como el de Milligan-Morgan o el de Ferguson, ambos involucran cortes y suturas en la región anal lo que implica un postquirúrgico con niveles mayores de dolor y disconfor por parte de los enfermos.4
Para las hemorroides grado II y III se han diseñados diferentes métodos quirúrgicos de tratamiento desde la electrocoagulación, la crioterapia, la terapia fotodinámica y la ligadura con bandas de goma (RBL por sus siglas en inglés).3,4 Este último método representa una solución económica, fácil de aplicar y con buenos resultados a largo plazo.2, 3
El presente trabajo plantea como objetivo describir nuestros resultado iniciales en el tratamiento de patología hemorroidal por medio de la técnica de macroligadura alta por aspiración RBL.
Objetivo General
Describir resultados iniciales en el tratamiento de la patología hemorroidal por medio de la técnica de macroligadura por aspiración.
Objetivos Secundarios
Evaluar el nivel del dolor postquirúrgicos inmediato, a las 48 hs y a los 7 días de operado.
Determinar la incidencia de recidivas inmediatas entendida como prolapso mucoso por medio del procedimiento de RBL.
Determinar la incidencia de síntomas rectales postquirúrgicos, entendido como tenesmo y sangrado postquirugico.
MATERIALES Y MÉTODOS
Se incluyeron 40 pacientes a los que se le realizo RBL, comprendidos desde el mes de octubre de 2016 a marzo de 2018, que presenten patología hemorroidal grado II III y IV de la clasificación de Goligher, atendidos por este grupo quirúrgico en nuestra Institución. Se excluyeron los pacientes que presentaron hemorroides grado I y los prolapsos rectales. Todos los pacientes recibieron el mismo tratamiento analgésico tanto postquirúrgico inmediato como así también para el alta institucional. El mismo consistió en AINES administrado por vía endovenosa en el postquirúrgico inmediato y vía oral por 48 hs. posterior al procedimiento. Todos los pacientes fueron citados a las 48 hs para un primer control, como así también a los 7 días, además de los controles mensuales hasta el alta definitiva. Para la evaluación del dolor se utilizó la escala visual analógica aprobada por la OMS.3,4
Técnica quirúrgica
Se realizó la técnica de Macro ligadura alta como la describió Reis Neto,5 con las siguientes modificaciones: al paciente se realizó neurolepto anestesia o sedación en forma indistinta, el paciente es colocado en posición de litotomía, se realiza anoscopia con anoscopio largo y de diámetro mayor que el habitual (fig. 1), una vez objetivado el paquete hemorroidal se procede a su succión y ligadura a una distancia mayor a 3 cm de la línea pectínea tal cual es descripta en la técnica original5 Cabe destacar que el dispositivo de macro ligadura presenta una capacidad de volumen mayor para la succión de los paquetes hemorroidales (fig. 2). Rutinariamente se realiza en una sola sesión el tratamiento de los tres paquetes,6 tratando de colocar las bandas en forma escalonada y respetando la línea pectínea y su correspondiente margen de seguridad. No realizamos de forma rutinaria la colocación de doble bandas para prevención del sangrado. Se comprueba la correcta colocación de las bandas y la hemostasia, de este modo se da por finalizado el procedimiento y el paciente es dejado en observación por 4 horas previas al alta.
Análisis Estadístico
Se utilizó el software Infostat7 para la realización de los análisis. Para la variable dolor se utilizo un análisis no paramétrico, se realizó un análisis de proporciones para comparar los resultados obtenidos en el trabajo con los publicados en la literatura, se presentan medidas resumen con sus correspondientes desvíos estándar.

Figura 1: Anoscopio

Figura 2: Macroligadura por Succión.
RESULTADOS
En nuestra serie de casos tuvimos un total de 40 pacientes que fueron sometidos a RBL, con una distribución por sexo del 63% de femenino y un 37% de masculino. La distribución por grados fue de la siguiente manera, grado 2: 75%, grado 3: 17.5% y grado 4: 7.5% (graf. 1). El umbral de dolor posterior al procedimiento en forma inmediata fue de 3.78±2.63, a las 48 hs 2.10±2.31 y a los 7 postquirúrgicos 1.10±1.86.

Gráfico 1: Grados Hemorroidales.
Tuvimos un total de 7 (18%) pacientes con recidivas dentro de los 18 meses de seguimiento, entendiéndose como recidiva la presencia de prolapso mucoso. Si realizamos una estratificación por grados de la patología, encontramos que no presentamos recidiva en los pacientes grado 2, en los grados 3 solo 4 pacientes y en los grados 4: 3 pacientes, si bien en estos últimos representa el 100% de los pacientes tratados con la técnica. Frente a esta situación realizamos un análisis de Chi Cuadrado para evaluar si existe una asociación entre el grado hemorroidal y la aparición de la recidiva. Pudimos demostrar que dicha asociación existe y es significativa Chi Cuadrado Pearson (28,13 p valor < 0,0001). El tiempo medio de aparición de la recidiva en el grupo 4 fue de 2.33 (CI95% 0.9 3.77) expresado en meses, mientras que en el grado 3 fue de 7 (CI95%-5.12 19.12) (Graf. 2).
Con relación a la presencia de tenesmo se presentó 27.59% en los grados 2, un 57,14% en los grados 3 y un 66,67% en los grados 4; no pudiendo demostrar la existencia de asociación entre el grado y la presencia de tenesmo Chi Cuadrado Pearson (3,48 p valor 0,1757), tampoco existe asociación entre el sexo y la presencia de tenesmo. Solo reportamos un 23% de sangrado posquirúrgicoque representa 9 pacientes, se distribuyo en un 13% en el grado 2, un 8% en grado 3 y un 3% en el grado 4. Se realizó un test de Chi Cuadrado no pudiendo demostrar una asociación entre el grado hemorroidal y sangrado postquirúrgico. El tiempo medio de aparición del sangrado fue 8.22 ± 6.18 días.

Gráfico 2: Tiempo de recidiva en meses.
Discusión
La técnica de macro ligadura alta es una variación de la técnica de RBL, la misma representa un avance considerable debido a la practicidad para su aplicación así como también en la seguridad del procedimiento, tal como lo demuestra la bibliografía,
8,9 pudiendo ser realiza en forma ambulatoria y con una tasa elevada de éxito.
10
En nuestro estudio todos los procedimientos fueron realizados en forma ambulatoria sin evidencias de complicaciones inherentes al tipo de anestesia implicada en el procedimiento, lo que representa una verdadera ventaja en comparación con la cirugía convencional.
11 Cabe destacar que este tipo de procedimiento representa una muy buena opción terapéutica para las hemorroides grado 2 y 3.
2, 9 En nuestra experiencia hemos obtenidos resultados similares a los publicados en otras series, si bien reportamos un 17,5% de recidivas en pacientes grado 3, si se realiza una comparación de proporciones con los resultados internacionales de un 18%
12 con un p valor de 0.47 demuestra que nuestra proporción de recidiva en los hemorroides grado 3 es igual a la esperada en grandes series de pacientes. Cabe destacar que, como experiencia inicial y parte del desarrollo de nuestra curva de aprendizaje, la que todavía sigue su curso, esperamos poder disminuir estos niveles de recidivas a valores similares a los procedimientos resectivos.
Si realizamos un análisis de los niveles de dolor, podemos observar que los umbrales de dolor posterior al procedimiento son considerablemente bajos, lo que representa otra ventaja sobre los procedimientos más agresivos y resectivos, como así también lo han demostrado grande series publicadas sobre este aspecto.
12, 13 En nuestra opinión una de las principales ventajas de este método, sobre todo en paciente con patología hemorroidal grado 2, es su bajo nivel de dolor y su pronta recuperación en comparación con otros procedimientos. Si bien, la patología hemorroidal grado 2 no suelen ser candidatos a procedimientos de Ferguson o Milligan Morgan por la elevada intolerancia que le representan al paciente, con la macroligadura alta podemos tratar pacientes antes que se compliquen, en la literatura existen avales para un enfoque de este modo.
14,15 Deberemos seguir estos pacientes por un periodo mayor para observar si realizan alguna complicación más allá del tiempo de seguimiento de este reporte de casos.
Dentro de las complicaciones reportadas por nuestro equipo se presenta el sangrado al momento de la caída de la banda, solo tuvimos 9 pacientes con sangrado de los cuales sólo un paciente debió ser hospitalizado para su control estricto. El resto de los pacientes de la serie se manejaron en forma ambulatoria sin ninguna complicación, y con un normal desempeño en sus actividades habituales. Si analizamos nuestros resultados el tiempo medio de aparición de complicaciones fue 8.22 (IC95%3.47-12.97), consideramos que algunos sangrados fueron más por la técnica que por la caída de la banda de ligadura. En la revisión realizada por Cocorrullo et al.
12 y en el trabajo publicado por Gagloo et al.
16 el riesgo de sangrado postquirúrgico y el re sangrado de la enfermedad para hemorroides grado 2 y 3 en el primer trabajo fue de 16.4% mientras que en el segundo estudio fue 30%, en ambos casos no se pudo demostrar diferencia en las proporciones encontradas con nuestro trabajo ambos valores p son no significativos.
Con relación a la presencia de tenesmo, evento relacionado a la colocación de las bandas a la misma altura, en nuestro trabajo tuvimos 35% de aparición del síntoma, cabe destacar en ningún caso fue necesario tomar medidas con respecto a esta sintomatología, ya que en todos los casos cedió en forma espontánea a la las 48 hs posteriores al procedimiento. Si bien la literatura reporta un 1,6% de presencia de tenesmo postquirúrgico, lo que nos representa un valor muy por encima de lo reportado (p valor ≤0.001), en nuestra opinión esto es una consecuencia directa de ser esta nuestra primera serie de pacientes reportados y de encontrarnos dentro del desarrollo de nuestra cuerva de aprendizaje.
CONCLUSIÓN
Podemos afirmar que la técnica de macro ligadura alta como variante de la RBL, es una técnica segura, aplicable en forma ambulatoria, con un beneficio importante por sobre el resto de las técnicas resectivas que solo requiere una sedación para el procedimiento, con bajos umbrales de dolor postquirúrgicos, pronta recuperación y reinserción laboral; presenta bajos índices de complicaciones. Además, representa una excelente opción para el tratamiento de las hemorroides grado 2 y 3. Esperamos nuestros índices de recidiva disminuyan con el aumento de nuestra experiencia en la técnica y la mejor selección de los pacientes. Consideramos a esta técnica como un elemento más en el arsenal terapéutico de primera línea en el tratamiento de la patología hemorroidal.
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COMENTARIO
Las ligaduras hemorroidales son una alternativa en el tratamiento de las hemorroides y continúan siendo un tratamiento vigente dada su fácilidad y su gran ventaje cuando están bien indicadas y realizadas.
Las macroligaduras hemorroidales surgen como otra opción que conlleva mayor beneficio con el riesgo de mayores molestias, síntomas rectales de pujo y tenesmo y mayor incidencia de complicaciones. Hay una relación directamente proporcional entre el beneficio y la correcta indicación de la técnica, es por eso que no debe interpretarse como una técnica superior a otra sino que a veces son distintos momentos evolutivos de la enfermedad hemorroidal en la que cada tratamiento tiene su rol.
Dr. Ruben Miravalle, Centro Privado de Coloproctología, Buenos Aires.
REV ARGENT COLOPROCT | 2019 | VOL. 30, Nº 1: 27-37
REPORTE DE CASO
Complicaciones infecciosas graves luego de la ligadura con banda elástica para hemorroides: Reporte de un caso y revisión de la literatura
Carina Chwat, Guillermo Rosato, Robertino Basso, Diego Valli, Flavia Alexandre, Gustavo Lemme, Marcelo Terres
Servicio de Cirugía General, Sector de Coloproctología, Hospital Universitario Austral, Bs As, Argentina
RESUMEN
Introducción: La ligadura con banda elástica es un procedimiento efectivo y de bajo costo, para el manejo de hemorroides grado I-III, que no requiere internación. Sus complicaciones, cuando presentes, son habitualmente leves. Aunque poco comunes, existen complicaciones graves asociadas a este procedimiento.
Objetivo: El objetivo de este estudio es realizar una revisión de las complicaciones infecciosas pelvi-perineales de la ligadura con banda elástica, características comunes de presentación y alternativas de tratamiento en aquellos que sufren estas complicaciones.
Descripción del caso: Se expone el caso de un hombre de 71 años de edad que presentó una sepsis pelviana severa posterior a la realización de una ligadura con banda elástica. A las 48 horas del procedimiento consulta por dolor perianal, dificultad miccional y fiebre. Se realiza el drenaje quirúrgico de ambas fosas isquiorrectales, luego de lo cual intercurre con shock séptico, realizándose una laparotomía, drenaje de retroperitoneo, colostomía sigmoidea.
Posteriormente, debido al desarrollo de un síndrome compartimental abdominal, el abdomen se dejó abierto y contenido con una malla.
Discusión: Se han descripto complicaciones sépticas posteriores a escleroterapia y crioterapia hemorroidal, ligadura con banda elástica, hemorroidectomia convencional y con sutura mecánica.
Se exponen 20 casos de sepsis pelviana post-ligadura con banda elástica. La relación hombre:mujer fue de 3:1, con un amplio rango de edad (27-82 años). Sólo 2 tenían antecedentes de inmunosupresión. La progresión o la persistencia del dolor asociado a fiebre, dificultad miccional, edema perineal y/o genital fueron signos y síntomas comunes que se manifestaron dentro de los 14 días posteriores a la ligadura. Tal como en el caso aquí referido como en otros ya publicados, la realización de imágenes ayudó al diagnóstico y a la planificación quirúrgica. Todos recibieron antibioticoterapia de amplio espectro y 13 requirieron además cirugía. El espectro de tratamientos quirúrgicos fue desde el drenaje incisional hasta la amputación rectal. Ante la progresión del cuadro séptico, la realización de una ostomía fue la conducta más usual. Cinco pacientes requirieron más de una cirugía, y 8 fallecieron.
Conclusión: Es importante conocer las complicaciones infecciosas mayores y su presentación clínica, para realizar un diagnóstico y tratamiento precoz de las mismas, con el fin de disminuir su elevada morbilidad o mortalidad.
Palabras clave: hemorroides, ligadura con banda elástica, complicaciones
SUMMARY
Background: Rubber band ligation is an effective, low-cost procedure for grade I-III hemorrhoids, and does not require hospitalization. Its complications, when present, are usually mild. Although rare, there are serious complications associated with this procedure.
Purpose: The purpose of this review was to identify common presenting features and treatment alternatives in those who suffer pelvi-perineal infectious complications after rubber band ligation.
Case Report: The present case is that of a 71-year-old man who presented severe pelvic sepsis after rubber band ligation. He complained of perianal pain, voiding difficulties and fever 48 hours after the procedure. Surgical drainage of both ischiorectal fossae was carried out. He developed septic shock. Laparotomy, retroperitoneal drainage and sigmoid loop colostomy were performed. In a subsequent operation due to abdominal compartment syndrome, the abdomen was left open and contained with a mesh.
Discussion: Septic complications have been described after sclerotherapy, cryotherapy, rubber band ligation, conventional hemorrhoidectomy and stapled haemorrhoidopexy.
We describe 20 cases of pelvic sepsis after rubber band ligation. The male: female ratio was 3: 1, with a wide age range (27-82 years). Only 2 had a history of immunosuppression. The progression or persistence of pain associated with fever, voiding difficulties, perineal and / or genital edema were common signs and symptoms that appeared within 14 days after rubber band ligation. In the case here referred to as in others already published, imaging studies helped the diagnosis and surgical planning. All received broad spectrum antibiotic therapy and 13 required surgery. The spectrum of surgical treatments ranged from incisional drainage to rectal amputation. In view of the progression of the septic condition, performing an ostomy was the most usual conduct. Five patients required more than one surgery, and 8 died.
Conclusion: It is important to acknowledge the major infectious complications and their clinical presentation, to help with an early diagnosis and treatment, in order to reduce their high morbidity and mortality.
Keywords: hemorrhoids, rubber band ligation, complications
Carina Chwat
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Conflictos de interés: Los autores no presentan conflictos de interés en relación con el presente trabajo.
REPORTE DE CASO
Hombre de 71 años de edad, sin antecedentes de relevancia, que consulta por proctorragia, presentando al examen hemorroides grado II en horas 3 y 7. Se realiza una colonoscopia, sin hallazgos relevantes. Se decide efectuar el tratamiento de sus hemorroides mediante ligadura con banda elástica en consultorio, luego de lo cual el paciente se retira a su domicilio, con analgesia y diosmina vía oral.
Consulta a las 48 horas de la ligadura, refiriendo dolor anal, dificultad miccional, proctorragia y fiebre. Al examen se constata induración en el margen anal. Presenta leucocitosis con desviación a la izquierda. Se inicia tratamiento antibiótico con amoxicilina/ácido clavulánico, analgésicos y manejo ambulatorio. A las 24 horas intercurre con hipotensión, sin evidencia de sangrado y adecuada respuesta con reposición de fluidos y al cambio de antibioticoterapia a piperacilina-tazobactam. Se realiza una resonancia magnética, la cual revela engrosamiento e inflamación anal y perirrectal sin evidencia de abscesos o colecciones asociadas (Figura 1). Se decide la exploración bajo anestesia. Se constata una mucosa recto-anal congestiva peri-ligadura, con un área necro hemorrágica. Se procede al drenaje de ambas fosas isquiorrectales, sin hallazgo de absceso (Figura 2).

Figura 1: Resonancia de pelvis. Engrosamiento e inflamación de la pared del recto y del conducto anal, alteración de los planos grasos del mesorrecto y del músculo elevador del ano, y cambios inflamatorios pelvianos, que comprometen ambas fosas isquiorrectales y escroto, sin evidencia de colecciones al momento del estudio.

Figura 2: Drenaje de fosas isquirrectales.
A las 12 horas del procedimiento, el paciente presenta taquicardia, disminución de ritmo diurético y distensión abdominal. Se realiza una tomografía de abdomen y pelvis con contraste endovenoso, evidenciando abundante cantidad de líquido libre de distribución difusa en cavidad abdominal, compartimento retroperitoneal y pelvis, asociado a engrosamiento de la mucosa rectal y sigma proximal. (Figura 3).

Figura 3: Hallazgos tomográficos. Abundante cantidad de líquido libre de distribución difusa en cavidad abdominal, retroperitoneo y pelvis. Engrosamiento de la mucosa recta y sigma proximal.
Se realiza una laparoscopía diagnóstica con hallazgo de líquido libre seroso abdominal, edema y abombamiento de retroperitoneo y sufrimiento vascular de unión recto-sigmoidea (Figura 4). Se decide la conversión. Se realiza el lavado de cavidad abdominal y la apertura y aspiración de líquido retroperitoneal, con toma de muestras para cultivo. Luego de descomprimir el retroperitoneo se constata mejoría de la vitalidad colorrectal. Se confecciona una colostomía sigmoidea en asa. Tanto los hemocultivos como los cultivos del líquido intraabdominal fueron negativos. Luego de 24 horas, el paciente intercurre con un síndrome compartimental abdominal y reingresa a quirófano para reexploración y lavado de cavidad abdominal, dejándose el abdomen abierto y contenido (Figura 5).

Figura 4: Hallazgos intraoperatorios. Izquierda: en la laparoscopía exploratoria se constata edema retroperitoneal, líquido libre intrabdominal y compromiso de la vitalidad de la unión rectosigmoidea. Derecha: Luego de la conversión y drenaje de retroperitonea mejora la vitalidad intestinal.

Figura 5: Abdomen abierto y contenido
Permanece internado en la Unidad de Terapia Intensiva, realizándose una traqueostomía percutánea por intubación prolongada y múltiples recambios del sistema de vacío. Es trasladado a un centro de tercer nivel al 40º día postoperatorio para rehabilitación motora. A los 14 meses de la primera cirugía, se realiza el cierre de la sigmoideostomía y eventroplastia con malla, previa preparación parietal con neumoperitoneo e inyección de toxina botulínica (Figura 6).

Figura 6: Reconstrucción del tránsito intestinal y reparación de la pared abdominal.
INTRODUCCIÓN
La enfermedad hemorroidal es una de las patologías anorrectales más frecuentes, con una prevalencia de entre 4 y 5% en la población general.1
En 1958, Blaisdell2 describió la ligadura hemorroidal como tratamiento ambulatorio de las hemorroides internas sintomáticas. La técnica fue luego modificada y simplificada por Barron3 mediante el uso de bandas elásticas. Desde entonces, la ligadura con banda elástica (LCBE) es uno de los tratamientos no quirúrgicos más utilizados,4-5 siendo recomendación grado 1A para hemorroides grado I-II y casos seleccionados de hemorroides grado III, en la Guía de Manejo de Hemorroides de la Sociedad Americana de Cirujanos de Colon y Recto.6
La LCBE es un procedimiento de bajo costo, que se puede realizar en consultorio externo, sin requerimiento de anestesia, con una una efectividad entre 69 y 97%, una recurrencia reportada entre 6.6% y 18%7, y una incidencia de complicaciones menores de hasta 10%.8-9
Aunque poco comunes, existen complicaciones graves asociadas a este procedimiento.
El objetivo de este estudio es realizar una revisión de las complicaciones infecciosas pelvi-perineales graves asociadas a la LCBE, características comunes de presentación y alternativas de tratamiento en aquellos que sufren estas complicaciones.
DISCUSIÓN
Las complicaciones más frecuentes de la LCBE son complicaciones menores tales como dolor y el sangrado leve (8-80%), tenesmo, fisura anal (0.4%), síntomas vaso-vagales, el priapismo y las úlceras longitudinales.10-13 Las complicaciones graves incluyen el sangrado masivo (1.7%), las complicaciones infecciosas locales (0.05%) y sistémicas, y el óbito.14-16 Las complicaciones infecciosas sistémicas incluyen la sepsis pelviana severa, los abscesos hepáticos post-LCBE,17-23 el tétanos24-26 y la endocarditis.27
No se sabe el mecanismo por el cual se produce la sepsis pelviana severa, pero se cree que podría deberse a una necrosis transmural post-colocación de la banda que favorecería la migración de bacterias del intestino hacia los tejidos circundantes.28
No se constató una relación entre el método utilizado para la ligadura (fórceps versus succión) y el desarrollo de complicaciones mayores.29 Ensayos clínicos aleatorizados comparando la LCBE única y múltiple no evidenciaron diferencias estadísticamente significativas en complicaciones entre los grupos, concluyendo que es seguro colocar más de una banda por sesión y considerando la LCBE múltiple más costo-efectiva, al tratar en una sola sesión toda la patología hemorroidal.30-32
Al igual que el presente trabajo, la mayoría de las publicaciones son reportes de casos (Tabla 1), exceptuando la revisión narrativa de Andreia Albuquerque acerca de las complicaciones asociadas a la LCBE33 y la revisión sistemática realizada por McCloud y colaboradores en 200634 sobre el desarrollo de sepsis pelviana severa luego de procedimientos anorrectales, tanto mínimamente invasivos como quirúrgicos. En ésta se incluyeron 29 trabajos, con un total de 38 pacientes, 17 de los cuales habían sido tratados mediante LCBE, 3 con escleroterapia, 1 con crioterapia, 10 con cirugía convencional y 7 con sutura mecánica. Las publicaciones de pacientes con complicaciones post-LCBE incluidas en esta revisión sistemática se mencionan a continuación.
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Tabla 1: Casos de sepsis pelviana
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Autor (año)
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Sexo
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Edad (años)
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Días a la consulta
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Síntomas principales
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Examen proctológico/Imágenes
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Tratamiento
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Muerte
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Clay (1986)
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M
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44
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4
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Fiebre, dolor anal, dificultad urinaria
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Edema perineal, genital y de pared abdominal
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ATB
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No
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Debra (1987)
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F
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42
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2
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Dolor anal, dificultad urinaria
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Edema perianal, de pared abdominal y retroperitoneal.
Necrosis en el sitio de la ligadura
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ATB + Laparotomía, lavado y ostomía.
Cámara hiperbárica
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No
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Shemesh
(1987)
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F
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47
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4
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Fiebre, dolor anal
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Edema del periné con necrosis de las hemorroides ligadas
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ATB + reposo digestivo
|
No
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M
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72
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4
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Fiebre, dolor anal, dificultad urinaria
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Edema genital y distensión abdominal.
Necrosis del tejido involucrado por la banda.
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ATB + reposo digestivo + remoción de la banda
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No
|
|
F
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44
|
7
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Dolor anal
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Área de necrosis por encima de la línea dentada.
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ATB + Debridamiento
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No
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Scarpa
(1988)
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M
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36
|
5
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Fiebre, dolor anal, dificultad urinaria
|
Engrosamiento de la pared rectal
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ATB + exploración perineal
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No
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Buchmann
(1989)
|
M
(HIV)
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45
|
14
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Dolor anal
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Absceso supraelevador
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ATB + drenaje transanal + ostomía
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No
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Subramaniam
(2013)
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M (DBT)
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80
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4
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Dolor anal
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Gangrena de Fournier
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ATB + debridamientos + ostomía
Amputación abdominoperineal
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No
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Duchateau
(2014)
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M
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82
|
10
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Fiebre, dolor abdominal, diarrea
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Aire perirrectal
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ATB + reposo digestivo
Amputación rectal
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No
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O’Hara (1980)
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M
|
27
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N/A
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Fiebre, dolor anal, dificultad urinaria
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Edema perineal
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ATB + lavado de cavidad abdominal + ostomía
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Si
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Russell (1985)
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M
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34
|
1
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Dolor, distensión abdominal
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Edema perineal
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ATB + hemorroidectomia
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Si
|
|
M
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38
|
1
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Dolor anal, dificultad urinaria
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Edema perineal
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ATB
|
Si
|
|
M
|
37
|
5
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Dolor anal, dificultad urinaria
|
Edema perineal
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ATB
|
Si
|
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M
|
58
|
1
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Fiebre, dificultad urinaria
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N/A
|
ATB
|
Si
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Quevedo-Bonilla (1988)
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M
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73
|
3
|
Dolor anal, dificultad urinaria
|
N/A
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ATB + debridamiento quirúrgico
|
Si
|
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F
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30
|
5
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Fiebre, dolor anal, dificultad urinaria
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Absceso, fistula recto vaginal
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ATB + drenaje del absceso + colostomía
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No
|
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M
|
27
|
2
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Fiebre, dolor anal, dificultad urinaria
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Edema perineal
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ATB
|
No
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Sim (2008)
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F
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68
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3
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Dolor anal, dificultad urinaria
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Induración del sitio de una de las LCBE
Liquido retroperitoneal, engrosamiento rectal
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ATB + debridamientos perianales + laparoscopía exploratoria
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Si
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Poulsen (2014)
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M
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N/A
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7
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Dolor anal, dificultad urinaria
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Edema perineal
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ATB + debridamiento quirúrgico
|
Si
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Chwat (2018)
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M
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71
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2
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Fiebre, dolor anal, dificultad urinaria
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Induración perineal
Engrosamiento rectal, liquido libre intraabdominal/retroperitoneal
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ATB + drenaje de fosas isquiorrectales
Laparotomía, drenaje de retroperitoneo, ostomía. Abdomen abierto y contenido
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No
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ATB: antibióticoterapia; F: sexo femenino; M: sexo masculino; N/A: no hay información al respecto.
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En 1986, Clay y colaboradores35 reportaron el caso de un hombre de 44 años de edad, que consultó por fiebre, dolor perianal, dificultad urinaria y constipación al cuarto día post-LCBE. No presentaba alteraciones en el examen proctológico. A las 24 horas re-consultó por persistencia de los síntomas, constatándose edema perineal con extensión a pene, escroto y hemiabdomen inferior. Se decidió la internación para tratamiento antibiótico, con buena evolución.
En 1987, Debra y colaboradores36 publicaron el caso de una mujer de 42 años de edad, que 48 horas posteriores a la colocación de una LCBE única, consultó por dolor, dificultad urinaria y edema perianal. Presentaba leucocitosis, necrosis en el sitio de la ligadura, y edema retroperitoneal, de pared abdominal y glúteo en los estudios por imágenes. Se realizó una laparotomía exploratoria constatándose edema retroperitoneal y perirectal sin necrosis colorrectal, tomándose muestras para cultivos, sin aislamientos. Asimismo, fue tratada con cámara hiperbárica. Por progresión del cuadro séptico fue reoperada 3 veces, realizándose una colostomía transversa en la última cirugía. Luego de la ostomía, el cuadro séptico mejoró. La sintomatología descripta, hallazgos intraoperatorios, el tratamiento quirúrgico, y la ausencia de aislamientos en cultivos intraabdominales hace a este caso muy similar al de nuestro paciente.
Shemesh y colaboradores37 publicaron tres casos con evolución favorable, dos luego de tratamiento antibiótico y reposo digestivo, y un caso que requirió también una cirugía. Uno de ellos fue una mujer de 47 años de edad, sin antecedentes de relevancia a la cual se le realizó la LCBE de 4 paquetes hemorroidales. Consultó por dolor anal y fiebre al cuarto día post-procedimiento. Se constató edema del periné con necrosis de las hemorroides ligadas. Recibió antibioticoterapia endovenosa y se indicó reposo digestivo. El segundo caso fue un hombre de 72 años de edad consultó por dolor anal y retención urinaria al cuarto día post-LCBE de una única hemorroides. Dos días más tarde presentó fiebre asociada a un edema masivo del pene y escroto y distensión abdominal. En la rectoscopía se constató necrosis del tejido involucrado por la banda. Se removió la banda y se indicó antibioticoterapia endovenosa y reposo digestivo, con buena evolución. El tercer caso fue el de una mujer de 44 años de edad que fue internada por dolor anal al séptimo día post-LBCE única. Al examen se constató induración en el sitio de la ligadura. Se decidió la exploración bajo anestesia, evidenciando un área de necrosis rectal por encima de la línea dentada, que fue resecada. La sintomatología cedió inmediatamente después de la cirugía.
Scarpa y colaboradores38 describieron el caso de un hombre de 36 años de edad que consultó al quinto día post-procedimiento por dolor anal, fiebre y dificultad miccional. Se realizó una tomografía que evidenció el engrosamiento de la pared rectal, sin otros hallazgos patológicos. Se indicaron antibióticos y se realizó la exploración quirúrgica perineal, sin evidencia de abscesos.
En 1989, Buchmann y colaboradores39 publicaron el caso de un hombre de 45 años de edad, HIV positivo, consultó a las dos semanas del procedimiento por dolor anal y débito purulento por ano. Se diagnosticó un absceso supraelevador. Requirió de 2 drenajes quirúrgicos transanales y una ostomía sigmoidea, con persistencia del absceso a los 6 meses postquirúrgicos.
En 2013, Subramaniam y colaboradores40 publicaron el caso de un hombre de 80 años, diabético, que comenzó con dolor y edema perianal al cuarto día post-LCBE, consultando al 18ª día, cuando se constató una gangrena de Fournier. Requirió antibioticoterapia, tres debridamientos quirúrgicos, una ostomía sigmoidea y finalmente una amputación abdominoperineal por progresión de la necrosis hacia la pared rectal. A diferencia de este caso y del paciente HIV positivo presentado previamente, nuestro paciente no presentaba antecedentes de relevancia. Esto también ocurre en otros de los casos presentados, sugiriendo que la aparición y gravedad del cuadro no dependen exclusivamente de la presencia de inmunosupresión.
En 2014, Duchateau41 publicó el caso de un hombre de 82 años de edad, que desarrolló una sepsis pelviana severa post-LCBE. Consultó al décimo día post-procedimiento por dolor abdominal, fiebre y diarrea. Se realizó una tomografía con hallazgo de aire peri-rectal. Inicialmente se indicó tratamiento antibiotico y reposo digestivo, pero por la evolución tórpida y shock séptico, se realizó la amputación del recto, con ostomía definitiva. Estuvo internado por más de tres meses y al egreso fue trasladado a un centro de tercer nivel para rehabilitación.
Se describen 8 muertes secundarias a complicaciones sépticas luego de LCBE. Fue descripta por primera vez por O’Hara en 198042. El paciente era un hombre de 27 años de edad, que presentó fiebre, dificultad miccional, dolor y edema perineal y peritonitis post-colocación de 3 LCBE. Se realizó una ostomía y lavado de cavidad abdominal, pero falleció por progresión de la sepsis. En 1985, Russell y Donohue43, describieron 4 muertes luego de LCBE en hombres entre 34 y 58 años de edad, previamente sanos. La clínica fue similar a la del caso previamente presentado, iniciándose los síntomas entre el primer y quinto día post-LCBE. Recibieron antibióticos y 1 de ellos fue operado. Fallecieron dentro de la semana de la colocación de bandas. En 1988, Quevedo-Bonilla y colaboradores44 reportaron 3 casos de sepsis severa, de los cuales 2 sobrevivieron. El fallecimiento registrado fue en un hombre de 73 años que consultó a los 3 días de la ligadura, por dolor perianal y dificultad miccional. Se indicaron antibióticos y debridamiento quirúrgico, pero falleció a los 6 días por progresión de la sepsis. En 2008, Sim y colaboradores45 presentaron el caso a una paciente de 68 años con iguales síntomas a la cual se le realizaron 2 debridamientos perianales y una laparoscopía exploratoria, que falleció al tercer día post-LCBE por progresión del cuadro séptico. La última muerte asociada a LCBE fue publicada en 2014. Poulsen46 describió el caso de un hombre joven sin antecedentes de relevancia que consultó el séptimo día post-procedimiento por dolor, dificultad miccional y edema perineal. A pesar del debridamiento quirúrgico realizado, murió por progresión de la sepsis.
Hallamos 20 casos publicados de sepsis pelviana post-LCBE, incluyendo el de este trabajo. La relación hombre:mujer fue de 3:1, con un amplio rango de edad (27-82 años). Sólo 2 tenían antecedentes de inmunosupresión. Las LCBE fueron tanto únicas como múltiples. La progresión o la persistencia del dolor asociado a fiebre, dificultad miccional, edema perineal y/o genital fueron signos y síntomas comunes que se manifestaron dentro de los 14 días posteriores a la LCBE. Tal como en el caso aquí referido como en otros ya publicados, la realización de imágenes ayudó al diagnóstico y a la planificación quirúrgica. Todos recibieron antibioticoterapia de amplio espectro y 13 requirieron además cirugía. El espectro de tratamientos quirúrgicos fue desde el drenaje incisional hasta la amputación rectal. Ante la progresión del cuadro séptico, la realización de una ostomía fue la conducta más usual. Cinco pacientes requirieron más de una cirugía, y 8 fallecieron.
CONCLUSIÓN
La LCBE es una alternativa terapéutica para las hemorroides grado I-III. Sus complicaciones, cuando presentes, son habitualmente leves. Aunque poco comunes, existen complicaciones graves asociadas a este procedimiento, que pueden traer aparejada una importante morbilidad e incluso la muerte.
La presencia de dolor anal, fiebre y dificultad urinaria debería motivar la evaluación urgente del paciente para descartar sepsis perineal. Es importante la realización de un examen físico exhaustivo, y eventualmente complementar con estudios por imágenes. Es recomendable el tratamiento multidisciplinario, con antibióticoterapia de amplio espectro (aún ante cultivos negativos), y tratamiento quirúrgico temprano y agresivo, incluyendo debridamiento, con o sin ostomía, lavado y drenaje o resección.
Conocer las complicaciones graves que pueden ocurrir luego de una LCBE, y saber su forma más frecuente de presentación permite el diagnóstico y tratamiento precoz y adecuado, a fin de disminuirla morbimortalidad asociada a estas complicaciones.
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COMENTARIO
La patología hemorroidal destaca por su alta prevalencia en la población. Existen numerosas alternativas de tratamiento y año tras año van surgiendo técnicas novedosas que intentan imponerse como la terapéutica ideal.
Sin embargo, hay cierto consenso con respecto a las ligaduras hemorroidales para el tratamiento de las hemorroides grados 1-3. Destaca su bajo costo, el beneficio de ser un procedimiento que se puede realizar en consultorio sin el requerimiento de ningún tipo de anestesia o sedación y la aceptable tasa de éxito.
Por otro lado, existen eventos poco frecuentes, pero potencialmente mortales como las complicaciones sépticas que se pueden desarrollar post colocación de bandas. El trabajo de la Dra Chwat y colaboradores describe el caso clínico de un paciente de 71 años que requirió varias reintervenciones quirúrgicas por una sepsis pelviana severa. Si bien es conocida dicha complicación siempre es primordial compartir las experiencias con los colegas. Es importante destacar que se trata de una patología muy frecuente, de un procedimiento ambulatorio muy utilizado y de una complicación de baja incidencia pero potencialmente mortal.
Dr. Mariano Laporte, Hospital Alemán, Buenos Aires.
Presidente - El doctor Adolfo Saez pregunta utilizar antibióticos como profilaxis, ¿sí o no? Utilizar el método de ciprofloxacina y metronidazol ¿es la combinación más adecuada?
Dra. Chwat - Nosotros no usamos profilaxis antibiótica, ni pre ni pos colocación de la ligadura, no es nuestra conducta habitual. En los trabajos revisados, en ninguno explican haber usado algún tipo de antibióticoterapia.
Presidente - Y la segunda pregunta, ¿se puede considerar este procedimiento como banal o deberemos utilizar consentimientos legales explicando que aun en porcentajes bajos existen complicaciones de gravedad?
Dra. Chwat - Bueno, es una de las cosas que nos planteábamos con el doctor Rosatto de que uno, habitualmente, al menos lo que nos pasa a nosotros en el hospital, no pedimos consentimiento, no hacemos firmar un consentimiento ante este procedimiento, y no es usual discutir la posibilidad de estas complicaciones. No sé si alguien del auditorio hace algo diferente.
Presidente - Doctor Pastore.
Dr. Pastore - También quería felicitar a la doctora y todo su grupo por el excelente trabajo presentado, muy interesante porque es una patología muy frecuente y el procedimiento es muy frecuente en proctología. Con respecto a informar al paciente de la posibilidad de complicaciones de este procedimiento siempre, explico las dos posibilidades, en el sangrado que pueda requerir, incluso, transfusión sanguínea, y de la posibilidad de una sepsis, les hablo de la posibilidad de colostomia, y a pesar de que aparenta ser un procedimiento menor, no lo es y esto es una prueba clara de que puede traer una complicación tan severa como esta. Entonces siempre lo digo y siempre les advierto como los primeros trabajos leídos, los tres síntomas de infección, que bien lo dijiste, lo dicen todos los trabajos, que es el dolor que no se maneja con anestésicos comunes, la fiebre mayor de 38 grados, y la dificultad miccional por la contractura del esfínter simultánea a la infección local. Y estas tres cosas le digo que si el paciente las nota las tengo que saber de forma inmediata, y el paciente tiene que llegar, poder llegar al profesional siempre, en cualquier horario, porque esto obligaría a internación y terapia antibiotica. Con respecto a los antibióticos, no los damos tampoco nosotros si está visto que eso no previene, pero sí puede ser que luego uno tenga que aplicarlo. Con respecto a hacer firmar un procedimiento informado yo no lo hago pero ahora me lo estoy planteando, porque uno, a pesar de que uno habla esto, nunca me ha sucedido, gracias a Dios, pero alguna vez puede suceder, y tener un consentimiento en formato escrito me parece que sería un, creo que sería algo que deberíamos hacer.
Presidente - Continúa en consideración el trabajo, doctor Moreira Grecco.
Dr. Moreira Grecco - Bueno, felicitar a los autores, es un tema sumamente interesante, mismo teniendo en cuenta las ligaduras elásticas, es el tratamiento no invasivo más efectivo que hay para las hemorroides como muestra el meta análisis leído. Sí hay reportes aislados en la literatura como vimos recién, se supone que es por lo menos, lo que está escrito es uno en mil casos, yo creo que es aún más infrecuente esta complicación séptica, y en algún momento en la presencia de estas infecciones puede contraindicar las ligaduras elásticas en los pacientes con HIV. En el 2000 presente un trabajo con 11 pacientes HIV con ligaduras elásticas sin complicaciones y nosotros las hemos aplicado en estos pacientes inmuno suprimidos sin problemas. Nosotros tenemos más experiencia en el uso de las macro ligaduras, tenemos más de 1500 pacientes tratados con macro ligaduras y por suerte no hemos tenido esta complicación séptica que sí sabemos que se produce. Como datos técnicos que por ahí las macro tengan alguna diferencia, si son más, o sea las ponemos un poco más altas, infiltramos siempre la mucosa, entonces eso hace que el músculo no quede incluido en la ligadura y esa infiltración se pueda hacer tanto en quirófano como en consultorios, entonces solo lo que succionamos con el aparato es la mucosa y la submucosa y no incorporamos la muscular dentro de la ligadura. Y usamos de rutina antibioticos por cuatro días post operatorios, si bien hay bibliografía contradictoria, hay algunos reportes que asocian tanto en la hemorroidectomía con el uso de antibióticos como a un menor dolor post operatorio sin haber bibliografía contundente para un lado o para el otro. Como preguntas, bueno lo de la profilaxis ya se lo han preguntado, lo que le quería preguntar a la autora es ¿en cuántos pacientes se le dio esta complicación, o sea cuántas, o en promedio, cuál sería su incidencia de sepsis perineal? ¿Dónde la aplicaron, si la aplicaron en consultorio o en quirófano? ¿Cómo esterilizan el instrumental en el consultorio? Esas serían las preguntas, es muy interesante esto.
Dra. Chwat - Bien, este fue el único caso que tuvimos, por suerte, colocamos aproximadamente unas 6 bandas, quizás un poquito menos, por mes, no colocamos tantas como ustedes, es un procedimiento que hacemos siempre en consultorio, usamos una pinza y endoscopio. El instrumental se esteriliza, se pone inicialmente en el detergente biológico y después se lo lleva para esterilización y nos vuelve esterilizado en el pack. No sé si contesté todas las preguntas o si me faltó alguna.
Presidente - Hay otra pregunta del chat, la altura de la colocación de la ligadura y el tipo de banda elástica como las de silicona a utilizar, ¿considera factores de importancia para prevenir complicaciones? El tipo de banda.
Dra. Chwat - Nosotros usamos siempre la misma banda, ni hicimos ningún ensayo viendo la diferencia entre una banda u otra, tampoco encontré en la bibliografía diferencias o ensayos clínicos que comparen la utilización de una banda en particular con respecto a otra...
Presidente - ¿Y en cuanto a altura?
Dra. Chwat - A la altura, siempre la colocamos bien alta.
Presidente - Si, pero si consideran importante la diferencia entre colocarla alta o baja según dice acá.
Dra. Chwat - Yo creo que sí, igualmente, en cuanto baja por el tema del dolor, no necesariamente por la sepsis perineal, pero si la cantidad de tejido, creo, no está en ningún lado pero creo que influye un poco con respecto al desarrollo de la sepsis, excepto que se haga la infiltración.
Presidente - Doctor Rosato.
Dr. Rosato - Doctor Rosato, quería agregar a la respuesta, nosotros no tenemos, por lo menos en nuestro país, bandas elásticas para aquellos pacientes alérgicos al látex, la única vez que la utilizamos fue que habíamos tenido un sobrecito de bandas elásticas que adquirimos en los Estados Unidos y creo que fue la única vez que la utilizamos, esto es algo que hay que tener en cuenta, no hay muchas alternativas en nuestro medio para conseguir bandas elásticas para los alérgicos al látex, y muchas veces los pacientes desconocen que son alérgicos al látex y eso es algo que hay que tener en cuenta dentro de las preguntas que hay que implementar en el paciente. Y alguien, y preguntaron si estos procedimientos los hacemos en quirófano o en consultorio, estos pacientes son todos hechos en consultas ambulatorias, hacemos dos procedimientos por día de consultorio porque tenemos nada más que dos aparatos esterilizados asique no podemos hacer más de dos. No vemos prudente reusar el mismo aparato a pesar de ser limpiado con detergente biológico y reusar el mismo aparato, asique el caso que presentamos ya era un paciente que, el aparato de ligadura había sido desenpauchado y estaba estéril con óxido de etileno que es lo que usamos para esterilizar esta aparatología.
Presidente - Continúa en consideración el trabajo.
Dr. Serra - Aunque todos conocemos otros casos, si ustedes conocen también que no han sido reportados, que son quizás, es una patología a lo mejor más frecuente de lo que realmente está publicada.
Dra. Chwat - Sí, exactamente. Lo que se ve es que la tendencia en la gran parte de los trabajos, no solamente el reporte de casos, es que uno reporta lo que le fue exitoso, y lo que falló, o lo que tuvo complicaciones. Una cosa llamativa es la diferencia que hay en las fechas de los reportes, hay muchos reportes en 1900 y pico, 1989, 1985, después hay un gran bache hasta 2008, y después hay uno 2013, 2014, y es raro que no haya nada en el medio, entonces eso da como un indicio de falta de reporte.
Presidente - Doctor Latif.
Dr. Latif - Gracias. La verdad que Fernando Serra acaba de nombrar recién la, ninguna publicación en la bibliografía nacional, y eso fue una discusión que tuvimos en la Academia Argentina de Cirugía hace un par de miércoles atrás con uno de los autores del trabajo, el doctor Terres cuando yo dije que no había ninguna publicación argentina sobre el tema, y sí le paso al doctor fulano, al otro, a mí, y así aparecen los casos. Esta es la primer publicación como bien decía Fernando. La verdad que lo que llama la atención, nosotros no tenemos experiencia en esto, en esta complicación, afortunadamente, pero sí tenemos mucha experiencia, una muy buena experiencia con varias publicaciones de enfermedades necrotizantes de partes blandas perineales. Y lo que llama la atención en este caso es que este paciente impresiona con mayor progresión hacia el recto rectal y hacia la cavidad abdominal y hacia el retroperitoneo que hacia la región perineal. La verdad que el hallazgo que ustedes tuvieron fue mucho más para arriba que hacia la parte del perine porque es, usted nos mostró, con los desligamientos y todo, no asusta demasiado en ese aspecto. Sí me llama la atención el tema de la isquemia del recto, una de las preguntas que le voy a hacer es ¿ustedes a qué lo atribuyeron? Porque la verdad que me parece bastante simplista atribuirlo a una conversión del retroperitoneo, la circulación a nivel rectal. Y si había mejorado en ese aspecto el, después de la descomplexión que se hizo del retroperitoneo, ¿por qué la indicación de la ostomía? Que no tenía ninguna indicación por la parte perineal desde el vamos. El líquido que encontraron en la cavidad seguramente sería líquido reaccional sin mayores cosas, uno de los datos importantes es que la inclusión de la infección en el retroperitoneo, su pronóstico de mortalidad, indiscutible. Nosotros, sobre el 53 o 54 casos que hemos tenido de infecciones necrotizantes del perine con invasión a otras regiones, porque esta es una región posterior a donde se inicia el procedimiento, el proceso, murieron todos, y dentro de los factores de riesgo la inclusión del retroperitoneo, el aire retroperitoneo, y el líquido retroperitoneo, cómo la inclusión del músculo, la mionecrosis, son factores de mortalidad importantísimos. Después la llegada al abdomen podría ser otra discusión pero no tiene mucho que ver con la presentación de este caso, y lo que me impresiona a mí, si uno cuando ustedes se preguntaron por qué nos pasó esto, impresionaría que la inclusión parietal mayor de la esperada, más allá de lo que nos contaba Moreira Grecco y la forma de evitarlas, porque esto está hablando de una contaminación hacia la región retrorrectal y de ahí en más, por ahí esa fue la causa, una de las tantas, una de las que se describen de esta forma, y esa fue la causa. Obviamente esto le puede pasar a cualquiera y estos pacientes como cualquier otro tienen que ir con consentimiento informado a la sala de cirugía o a consulta externa porque cuando después te pasan ya es tarde para esa situación. Yo los felicito porque más allá de lo que usted decía recién, que somos poco propensos a publicar nuestras complicaciones, hay muchos grupos que muestran sus complicaciones, y esto es muy bueno porque es aprendizaje para todo el resto.
Dra. Chwat - Muchas gracias doctor.
Dr. Rosato - Quisiera contestar la pregunta de lo que pregunta el doctor Latif porque, digamos, estaba en la cirugía y la he hecho juntamente con la doctora Chwat y no quisiera dejar pasar, digamos, el tema de por qué el compromiso vascular del recto, la verdad que nos llamó la atención, primero estábamos muy preocupados por abrir el retroperitoneo a través del abdomen, porque pensamos que íbamos a generar una mayor contaminación, pero era tal la tensión y la cantidad de líquido que era muy similar, porque lo punzamos, muy similar al que había en el abdomen, que decidimos abrirlo, y aspiramos más de un litro de líquido, y eso hizo que la vascularización de todo el rubro del sigmoides y el recto realmente mejorara notoriamente. Y la ostomía, yo decidí implementarla más que nada porque pensamos que a pesar de que no había líquido purulento, ni en el debridamiento de las fosas isquiorrectales ni en el hallazgo de la primera cirugía, pensamos que esto podría prevenir la progresión de una sepsis peneal, empeorara la condición del paciente. Aun así tuvimos que reoperarlo porque, a pesar de hacer la apertura del retroperitoneo, recurrió con un nuevo edema de todo el retroperitoneo y hubo que volver a hacer otro lavado peritoneal más otro debridamiento del retroperitoneo en la segunda cirugía en que se decidió dejar el abdomen abierto y contenido por si hubiera que hacer revisiones abdominales. Asique un poco quería contestarle, el compromiso del recto, del sigmoides en realidad al hacer este desviamiento retroperitoneal la vascularización mejoró notoriamente y por eso implementamos la ostomia sigmoidea porque era un terreno que estaba en buenas condiciones vasculares como para hacerla, y no había un compromiso para hacer la operación de Hartmann ni mucho menos, y pensamos que una ostomia en asa era suficiente.
Dra. Chwat - Yo, la única pregunta que queda por responder entonces es de los signos, que al examen, la parte perineal no había mucho compromiso, y eso es algo que se ve también en el resto de las publicaciones. A pesar del gran compromiso sistémico y, incluso el shock séptico, lo que más se ve es edema, aunque no haya, como quizás en el Fournier ve una placa pequeña de necrosis, el edema y el compromiso genital y del abdomen inferior son signos que, aunque uno quizás inicialmente los desestime porque dice "solo edema, no hay necrosis", son signos que llaman la atención y es lo que nos pasó con este paciente.
Presidente - Pregunta el doctor Saez si realizaron cultivos de los tejidos necrosados.
Dr. Chwat - Sí, digamos, cultivos necrosados, no tenía tejido el necrosado, de lo que se sacó de las fosas isquiorrectales, una E Coli sensible, de lo que fue intra abdominal y retroperitoneal no tuvimos aislamientos, incluso hemocultivos fueron negativos.
Presidente - Bueno el doctor Piccinini aporta un caso, una ligadura de aproximadamente mil anuales, un solo absceso y pregunta el doctor Saez si utilizan amoxicilina clavulánico.
Dr. Chwat - Es la primera elección...
Presidente - Ante la sepsis perineal.
Dr. Chwat - Es que en realidad, inicialmente, no pensamos que era una sepsis de la magnitud que terminó siendo. El antibiótico de elección para, habitualmente, casi todo lo que tenemos perianal, incluso si hacemos una profilaxis extendida y una cirugía por hemorroides o por algo que hagamos perianal, usamos amoxicilina clavulánico. No es usual que usemos ciprofloxacina y metronidazol como creo que dijeron anteriormente.
Presidente - Bueno, y el doctor Piccinini aporta que no usa antibióticos.